viernes, 6 de noviembre de 2009
Felipe
Un día nacieron las primeras frases de aquello que denominamos Felipe. Felipe el personaje, Felipe el hombre tras un destino, tras aquella inminente determinación de la muerte. Sin embargo Felipe es real, y lo conocimos luego de una tarde templada arriba del cerro santa Lucía. Felipe siempre está en el mismo lugar, sonriente, mirando hacia arriba a los transeúntes que buscan un ángulo adecuado para leer su nombre. Ese día habláramos de la vida cuando paramos en seco y comenzamos a escribir en nuestras mentes. Felipe a pesar de ser real es, en parte, producto de nuestra imaginación. Es la voz de un hombre que desea, que vive y que añora, es un fiel reflejo de cada una de nuestras almas, de nuestros pensamientos innatos, de nuestros temores. Felipe es... un montón de hojas perdidas en el tiempo, en esperas, en caminatas, en llamadas no contestadas, en ausencia. A pesar de que esa ausencia toma otro nombre y se torna en otro vacío, que a diferencia de Felipe nisiquiera da para recordar.
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