REPTIL,
viernes, 27 de abril de 2012
temor
Cuando a las 8 de la noche se dirigió hacia el comedor por la puerta trasera nunca imaginó encontrarse frente a frente con uno de sus más grandes temores.
De lo anterior. (15)

Siento curiosidad por lo que más tarde sucederá, pero el temor se hace inevitable cuando se sabe que tanto olvido probablemente me termine de extingir.
Es como un devenir extenso...una acoplación de notas, de melodías simples, de palabras sin sentido, que lo unico que confirman es que no he podido olvidarte.
Mis acciones han sido totalemnte inútiles.
Siento un sabor dulce en los labios, como el de una miel compleja y acomplejada que induce su templanza para dar brotes de holgura dentro de la tierra, como cuando se caminan cuadras y más cuadras sin cansarse.
suavidad en tus manos
intemperie
leo tus gestos
estaba una mujer sola
no
cercana noche
imperceptible otra vez
oscuro, en su esencia.
una mañana
una manzana
una lapicera azul
un volver adusto
un querer atado a un sol
una luna ahogada
un lunar
un hilo y su aguja
mis alfileres de gota
un árbol desmembrado
una sutil desesperanza se ha alzado
una mano que se alza
una luz del fondo de las paredes
un bostezo
tu bostezo
mi bostezo
una lúgubre mirada
sombras alrededor de mi almohada
y el leve susurro de tu encanto a hiel.
Estoy cagada.
Frente a una máquina de escribir este proceso se hace mucho más hermoso. Ninguna pantalla que obstruya el proceso de creaciòn, ni ninguna ventana de msn que increpe con preguntas la inspiración que tanto había costado traer de vuelta.
Ayer frente a una máquina de escribir me di cuenta que lo mío está muy lejos de ser lo que aparentemente es. Quizas debi haber esperado tiempo, debí haber asumido que la única motivación siempre fue huir de los problemas.
Ahora estoy hasta el cuello. Sin ninguna motivación. Muerta de miedo. Muerta del modo que sea. Muerta.
Y a menos que finalize con esto, sinceramente estoy cagada.
Ayer frente a una máquina de escribir me di cuenta que lo mío está muy lejos de ser lo que aparentemente es. Quizas debi haber esperado tiempo, debí haber asumido que la única motivación siempre fue huir de los problemas.
Ahora estoy hasta el cuello. Sin ninguna motivación. Muerta de miedo. Muerta del modo que sea. Muerta.
Y a menos que finalize con esto, sinceramente estoy cagada.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Pasando de largo,
Las cosas son demasiado bonitas como para dejarlas partir. Entonces creo que por eso somos los que somos y estamos los que estamos. Solos, ajenos a todo orden de cosas, a todo ordenamiento de miradas alocadas, de Matias que no nos miran, de pechos al aire, de pezones erectos, de ojos partidos por el humo de cigarrillo.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Que alguien me explique.
Que alguien me explique por qué tanta mala suerte.
Quiero saber el por qué de esta manía del eterno retorno.
Quiero saber el por qué de esta manía del eterno retorno.
martes, 1 de noviembre de 2011
A los dos años,
No sé si es lamentable o no, pero de que todo es una constante, lo es.
Y a pesar de que muchas cosas han de cambiar, mantengo ese asco inevitable del querer algo que, como a sucedido durante estos casi veintidós años, tal parece ser sólo una maldita quimera.
Y a pesar de que muchas cosas han de cambiar, mantengo ese asco inevitable del querer algo que, como a sucedido durante estos casi veintidós años, tal parece ser sólo una maldita quimera.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Felipe
Un día nacieron las primeras frases de aquello que denominamos Felipe. Felipe el personaje, Felipe el hombre tras un destino, tras aquella inminente determinación de la muerte. Sin embargo Felipe es real, y lo conocimos luego de una tarde templada arriba del cerro santa Lucía. Felipe siempre está en el mismo lugar, sonriente, mirando hacia arriba a los transeúntes que buscan un ángulo adecuado para leer su nombre. Ese día habláramos de la vida cuando paramos en seco y comenzamos a escribir en nuestras mentes. Felipe a pesar de ser real es, en parte, producto de nuestra imaginación. Es la voz de un hombre que desea, que vive y que añora, es un fiel reflejo de cada una de nuestras almas, de nuestros pensamientos innatos, de nuestros temores. Felipe es... un montón de hojas perdidas en el tiempo, en esperas, en caminatas, en llamadas no contestadas, en ausencia. A pesar de que esa ausencia toma otro nombre y se torna en otro vacío, que a diferencia de Felipe nisiquiera da para recordar.
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